martes, 3 de diciembre de 2013

La oveja pelada

A pesar de las malas suertes que nos acontecen (fuera), la alegría a veces solo depende de un cambio de perspectiva (dentro). 



"Subes y bajas, la vida es así".

Gracias, Conejílope.

domingo, 20 de octubre de 2013

Exclusiva: la humanidad existe

Me entristece escuchar que la humanidad está corrompida, que no es humanidad. Que las personas somos egoístas y no miramos más allá de nuestras narices. Que prevalezca tanto pesimismo ante la infinidad de situaciones que se dan en el mundo. Es cierto, nos encontramos realidades deprimentes y, muchas veces, desesperanzadoras (gracias a la televisión por darnos su versión más catastrofista de lo que sucede en el planeta). Pero no son las únicas.

Aún así, ¿acaso queremos quedarnos estancados ahí? ¿Dejar que empeore porque no podemos hacer nada? ¿Es que nos conformamos con la resignación y la queja? Ojalá la respuesta fuera que no. Además... si abrimos un poco los ojos a nuestro alrededor (fuera de la pantalla plana), y si estamos dispuestos a verlo, nos daremos cuenta de que el opuesto al miedo y al egoísmo aparecerá en cualquier momento, a la vuelta de la esquina...



Este vídeo me ha resultado tan emocionante que me merece la pena compartirlo con vosotros. La música ha tenido su parte de culpa. Disfrutadlo.

sábado, 14 de septiembre de 2013

"Esto es mío"

"Esto es mío". Un pensamiento muy común en nuestra sociedad, y que nos tomamos muy en serio. Cuánta satisfacción nos trae, ¡y cuánto disgusto! Si tenemos, nos alegramos. Si nos quitan, nos sentimos desdichados. Aunque sea un trozo de pan que me he cortado para mí. Oye, no te lo comas tú, ¡que es mi pan! ¿Tanto nos llegamos a identificar con los objetos? Parece que me fueran a comer a mí, al meterse el trozo de pan en la boca.

Lo que existe está, sin necesidad de pertenecer a nadie. ¿No sería mejor usar lo que nos sea necesario, sin identificarnos con ello? "Lo he pagado, puesto que es mío". O no. Puedes tomar la decisión de identificarte con ello, o simplemente darle el uso que corresponda. Pero sin ser más tuyo que de nadie. Esto rompe un poco los esquemas. Pero, ¿no sería todo mejor si consideramos que todo es de todos? Todos seríamos más cuidadosos con lo de todos. Y no haría falta que todos tuviéramos de todo.

Pero nuestra actitud ante lo que "es mío" muchas veces es de actuar a la defensiva. Dejar un poco más para mí que para el resto; por eso, porque "es mío". Quería compartir una historia, hecha vídeo, que nos habla de esto.




¿Y cuando hablamos de mis partes del cuerpo? Mis ojos, mis oidos, mis piernas, mis manos... mi corazón. Realmente son sólo míos. ¿O no..? Bueno... Cada uno podrá decidir qué hace con cada una de ellas. Quedárselas para sí y su propia supervivencia, u ofrecerlas para los otros. Sin referirme a la donación física post-mortum (la cual no se descarta).

 "Esto es mío" puede relajar y aportar seguridad. "Esto y aquello es de todos" aporta, creo, algo más.

Que tengáis un bonito día. Eso sí que es de todos.


miércoles, 21 de agosto de 2013

La persona es lo primero

El verano se va terminando. Hay personas que se preguntan cómo puedo no dejar de hacer cosas en vacaciones. Parece que sorprende, pero no soy la única. El verano es bueno para descansar, pero no necesariamente sin hacer nada. Es tiempo estupendo para vivir experiencias nuevas y seguir aprendiendo (sin referirme a conocimientos como los que ya nos enseñan durante las no-vacaciones).

Este verano me ha ayudado a coger más fuerzas y a reavivar la pasión hacia lo que vendrá este curso. Sin referirme a los estudios. Por suerte, la vida es algo tan amplio que casi da la sensación de que no se puede abarcar; quizás a veces no sabes ni por dónde cogerla.

También descubro un reto en ella, pero no de supervivencia, sino de superación. Encuentro que el mundo necesita que las personas cambiemos, por el  bien de cada uno y del de todos. ¿Qué mayor reto que ese? Uno solo es demasiado difícil. Pero como bien dije... no soy la única. Gracias a aquellos que optáis por el mismo desafío, tanto los que conozco que están en ello (tantos...) como los que desconozco, pasando tan desapercibidos que el mundo cree que tanto caos no tiene solución. Gracias por creer que hay posibilidades.

Os pongo una canción con un mensaje interesante. "Si la persona no es lo primero, algo ocupará su lugar... y algo tendremos que hacer".


1.- Si la persona no es lo primero, alguien ocupará su lugar: los beneficios, la economía, si no tal vez, será el capital. Si la persona no es lo primero el mundo marcha al revés. Si la persona no es lo primero, algo tendremos que hacer.

2.- Si hacemos propio el sufrimiento del hermano de aquí y de allá nos convertimos en mensajeros de abrazos tiernos, fraternidad. Si la persona no es lo primero el mundo marcha al revés. Quien llora y sufre irá primero, ¡dale la vuelta otra vez!

3.- Si la persona no es lo primero, quien tenga más, pisoteará nuestras razones, nuestros derechos; no podremos siquiera opinar. Si la persona no es lo primero el mundo marcha al revés. Si va delante el usurero, algo habrá que remover.

4.- Si construimos un mundo nuevo, poniendo al centro la humanidad, un sueño bueno irá naciendo creando todos comunidad. Si la persona no es lo primero el mundo marcha al revés. Si la persona no es lo primero, algo tendremos que hacer.

lunes, 8 de julio de 2013

¿Sombrero, o boa?

Hasta el día de ayer no había tenido el placer de leer el libro del Principito. Un poco tarde, quizás; sin ambargo, muchas veces las cosas llegan en su preciso momento.

Nunca un libro me había hecho disfrutar tanto; y eso que no  trata de misteriosas, ficticias o tronchantes aventuras, con infinidad de personajes con intrincadas relaciones entre sí. Como suele suceder en la vida, es desde lo sencillo desde donde ésta va cobrando y descubriendo su sentido. Ese que no se vé, que está oculto. Tanto a veces que "los mayores" se extrañan cuando lo dejas caer. ¡Qué precioso es tener personas a las que poder desnudar tu sencillez! Y que no te piensen loco, o infantil, después de haberte mostrado tan sincero o transparente con ellas.

Lo que más disfruto en una lectura es reconocerme en ella. Pero no desde lo externo, sino desde lo que nadie ve. Lo mismo me da que el Principio sea un tipo rubio, o tenga un planeta donde habita solo él (¿quién no?..). El sentido que le da a las puestas de sol, o a la delicadeza y paciencia necesarias para domesticar a un amigo. Como bien dice una frase tan trillada, "lo esencial es invisible a los ojos". Esa expresión de "ser listo como un zorro" podría tener que ver con esta historia... Aunque el término "listo" no lo encuentro el más idóneo... demasiado racional para mi gusto...

En definitiva, una bonita historia de encuentros sencillos. Me encantaría poder disfrutar de tantos momentos como esos: pocas palabras (bien elegidas), más silencios, muchas preguntas, y muchos sentimientos compartidos...

"Cuando encontré alguna persona que me pareció un poco lúcida, hice la experiencia de mi dibujo número 1, que siempre he conservado. Quería saber si era verdaderamente comprensiva.
Dibujo número 1
Pero siempre me respondía: <<Es un sombrero.>> Entonces no le hablaba ni de serpientes boas, ni de bosques vírgenes, ni de estrellas. Me ponía a su altura. Le hablaba de bridge, de golf, de política y de corbatas. Y la persona grande se quedaba muy satisfecha de haber conocido a un hombre tan razonable."
El Principito (p. 11)

Boa digiriendo un elefante

jueves, 30 de mayo de 2013

Minimalismo

Hace unos días alguien me enseñó este concepto, aplicable (entre otras cosas) a la música:

"Minimalismo: tendencia a reducir a lo esencial, despojándose de elementos sobrantes."

Buscando más, descubrí que la música de algunas de mis "bandas" favoritas se considera minimalista (Ludovico Einaudi, Sigur Ros, Yann Tiersen, Mike Oldfield...). También me hicieron darme cuenta de que la música que me gusta tocar, y la que más disfruto, es minimalista. Y pensé... ¡qué bonito!

Qué bonito que sea la música sencilla, sin muchos adornos ni complicaciones, la que sea capaz de transmitirme algo tan inabarcable, algo inexplicable. Qué bonito, porque es en la sencillez, en la esencia, donde se encuentra el sentido y el verdadero Ser, escondido y muchas veces sepultado entre tantas cosas que afirmamos que somos. Qué bonito, en definitiva, reconocerme, y reconocerte, en esa sencillez.
Así que para "celebrar" este descubrimiento, os enseñaré lo más nuevo que he encontrado, que creo podría entrar dentro de este estilo minimalista. De las manos (o dedos) de Dan Phillipson. 

Imagine Anything - Dan Phillipson




domingo, 12 de mayo de 2013

Presente

Últimamente estoy agradeciendo enormemente el poder dedicar tiempo para mí, saliendo de casa para dar un paseo por esta estupenda ciudad (personalmente Palencia me encanta).

Son momentos especiales. Por un rato me olvido de los quehaceres cotidianos, y me dedico, simplemente, a observar. A disfrutar de lo que capto por los sentidos. Suelo caminar despacio, mirando hacia arriba a los pájaros, árboles, o a las personas. Es algo que normalmente, por tener que ir a determinado lugar, y pensando en tantas cosas, una tras otra, no logro hacer. Diría que muchos de nosotros no nos fijamos. El caso es que ya es raro ir por la calle fijándote en todo, porque... ¡así te mira la gente cuando te ve! Un amigo se rió de mí un día. "¡Estabas ida!" me dijo. Bueno... ¡depende de lo que sea estar "ido"! Yo consideraría estar ido cuando la cabeza no deja de enviarte pensamientos una y otra vez, sin siquiera darte cuenta. Lo contrario es estar presente. ¡Yo estaba muy presente!

Lo habitual es que cada persona con la que te cruzas vaya pensando en sus cosas. Tantas personas juntas, pero tan distantes a la vez. Todas "idas", cada una por un lado. Cuando salgo a pasear en esa clave de presencia, experimento una sensación totalmente contraria. Una plenitud mayor, un sentimiento de conexión con lo que me rodea. Realmente son momentos especiales, podría decirse de encuentro conmigo misma. Pero no solo eso. También logra formar parte de mí todo lo demás. Desconocidos y patos. El agua que conforma la lluvia o el río. El Sol. ¿Nunca os habéis emocionado mirando un cielo lleno de estrellas?


Parece magia, aunque no lo es. Pero es como el amor. Consigue rellenar huecos que no sabías ni que existían.

Qué bonito, ¿no?




martes, 16 de abril de 2013

Sin-vergüenza

Ayer me pasó algo que me dejó en shock toda la tarde: un chico, que conocía de vista, al cruzarnos por la calle se acercó a mí y me dijo que quería conocerme. Que a pesar de que le daba vergüenza, decidió no hacerla caso, y dar el paso. No hablamos más que unos minutos, pero fue suficiente. Yo estaba "flipando" (y así le dije...).

Le di las gracias, porque en ocasiones me he planteado lo mismo, y pocas veces supero esa vergënza para hacer lo que me gustaría. ¿Qué nos frena tanto para actuar? La cabeza y el qué pensarán, pienso yo. Somos muy vergonzosos, así que mejor no salir de mi círculo... por si acaso. Pero parece que no vemos... que el efecto puede ser muy positivo. A veces está bien ser algo más sinvergüenza.

¿Qué pasa si nos atrevemos a salir? Son detalles pequeños, pero que pueden decir mucho. Desde hablar con un pasajero del autobús, a modo de colegueo (no solo sobre el tiempo, aunque ahora es un tema bastante en auge... la primavera), hasta ayudar a alguien por la calle si vemos que lo necesita. Y si no lo necesita también, qué narices. Son buenas oportunidades para crear buenas relaciones entre personas que ni siquiera se conocen. Hablar y ayudar a amigos y familiares ya está muy visto, demasiado fácil... este reto me dice mucho, y me ilusiona. ¿A quien conoceré hoy?... Esto me sucedió ayer, pero hoy me ha sorprendido otra persona. ¡Yo también quiero sorprender así!

Me recuerda a un videoclip de una canción bien chula. Pequeños gestos cotidianos pueden mejorar el mundo. Que lo disfrutéis...







lunes, 1 de abril de 2013

Regreso al presente


Buenas y lluviosas noches. Quería compartir con vosotros este corto, que encontré hace una semana, pero que curiosamente hoy cobra más sentido para mí (tras haber vivido unos días intensos, de esos que te sacan lo mejor que llevas dentro... ya sabéis, ¿no?).

Creo que sienta bien olvidarse del tiempo de vez en cuando, sin preocuparse por cuánto corre, ni qué tengo que hacer, ni qué es lo que hice, para poder así disfrutar de otros misterios. De todas formas, puede que no te resulte productivo. Total, si no se hace, lo único que puedes perder es... ¿qué?


Pues... el mayor encanto. Tan sólo eso.

jueves, 21 de marzo de 2013

C'est la vie...

Ayer falleció el abuelo de un buen amigo, tras unos días cargados de tensión y angustia debidas a la verdad inminente que se acercaba. Hoy he podido asistir a la misa de familia; la iglesia estaba abarrotada, mucha gente no pudo sentarse. Mi amigo me decía hace un rato que su abuelo había sido -y era- muy querido, y que me habría caído bien.

No sé por qué esas últimas palabras me han afectado tanto. Seguramente, al igual que a los seres queridos, les entristezca perder a alguien tan valioso. Yo no le conocía, pero estoy convencida de que lo era. Aunque, ¿quién no lo es? Seguro que tu abuelo era tan transparente que marcó a mucha gente. Como tú.

Me entristece que la gente se vaya. Pero no quisiera tomar la muerte de forna ultra dolorosa, ni como tema tabú. No quiero misas sumamente tristes que no me digan nada. Quisiera saber desdramatizar la muerte. Me gustaría pensar en todo lo bueno que han dejado en el mundo durante todo lo que haya durado su vida (incluso decir o escuchar bromas -siempre respetuosos- sin que nos tengan que hacer sentir mal). Y que en el funeral sea eso lo que se recuerde. Es triste no poder volver a ver con tus propios ojos a esa persona, viva y coleando. Ya, lo único que podrás ver son huesos y carne con una forma determinada... pero ya no valdrán nada.

Tras toda muerte ha habido una vida. Yo no pude despedirme de mi abuela, pero siempre recuerdo su enorme humor... y ay... cómo le gustaba tocar la pandereta y cantar... tuvo una vida muy dura pero había mucha luz en ella.

Seguro que también te habría caido muy bien.


jueves, 14 de marzo de 2013

El Diente de León

Una de las razones por las que me encanta la naturaleza es por todas las cosas que me puede llevar a evocar, sólo pensando, por ejemplo, sobre su forma o funcionamiento. Puede que una misma forma diga muchas cosas distintas.

Otro de los motivos es que su belleza consigue que algo se me remueva por dentro; muy parecido (si no lo mismo) a lo que a veces provoca escuchar una determinada música, que resulta ser concreta para cada uno. Lo que a mí me hace vibrar puede que no sea lo mismo que te hace vibrar a tí. Pero en ambos casos... algo está vibrando.

"La naturaleza es muy sabia", dicen. A mí no deja de sorprenderme con grandes enseñanzas sobre lo que es la Vida. Quizás es la traducción que yo le doy; otros pueden darle otra.

Esta mañana he encontrado esta foto gracias a una amiga:


Te invito a que pares un momento, y la mires antentamente. ¿Qué te dice? ¿De qué te habla? 
Es un diente de león... sí. Como seres humanos tenemos la capacidad de mirar más allá (no es que enfoquemos al paisaje, eso es lo más fácil). Creo que a eso se le llama trascendencia. Vuelve a mirar, no corras. Puede costar un poco, pero lo que merece la pena no suele ser tan sencillo de conseguir.

Si has logrado ver algo más que un diente de león, te propongo que lo escribas en un comentario. Si no lo has conseguido, ¡no dejes de intentarlo! (no hace falta que sea con este diente de león...). Compartir es bonito, sobre todo aquello que tiene que ver con lo que nos hace más humanos. Como dice un amigo... Compartir es vivir.

No pasa nada si pensamos lo mismo, nos hará ver que no estamos solos. Ni tampoco si pensamos distinto, nos hará mirar desde otro punto de vista.

Así pues, adelante. Y que la vida (como lo es esta pequeña planta) no nos deje de sorprender.


sábado, 9 de marzo de 2013

Di que sí

 Jim Carrey casi siempre ha sido exageradamente expresivo, aunque en esta foto de cartelera no encuentro exageración. Quizás no lo haríamos rodeados de gente, pero sí estando solos, sin nadie que nos pueda llamar la atención... así el cuerpo expresa libremente lo que siente. ¿Qué puede estar sientiendo alguien que expresa tal alegría? Os lo pongo bien en grande, para que le veáis bien...


No sé si habréis visto esta película. Yo la ví hace un tiempo y me sentí algo identificada con él. Era un hombre que vivía en su piso, con sus amigos, haciendo más o menos lo mismo todos los días. Disfrutaba con la comodidad de lo cotidiano, y no sentía la necesidad de hacer cosas distintas ni animarse a propuestas que otros le hacían. Siempre respondía "No, gracias.". Sin embargo llegó un momento en el que eso cambió; por una serie de circunstancias comenzó a responder que "Sí", una vez tras otra. Su vida dio un cambio radical, empezó a conocer otros mundos, otras personas, otras ideas, otro modo de Vivir. Fue su iniciativa de probar cosas nuevas (aquello que tanto le costaba al principio) la que hizo posible fotografiarle como le vemos ahí arriba. ¿Qué ha podido vivir, qué le ha podido sorprender tanto para mostrarse así?

No sirve con contarlo; ni siquiera él sabría hacernos sentir lo que él siente explicándonoslo con palabras. Sólo él lo sabe.

La vida nos tiene muchas sorpresas preparadas, pero si queremos descubrirlas tenemos que elegir encontrarnos con ellas. Y todo empieza, por ejemplo, cambiando un día de ruta para ir a casa. ¿Quién sabe con lo que me podré encontrar?







lunes, 4 de marzo de 2013

Perdonar... sin perdonar.

No es una contariedad. No si os digo que son dos conceptos con contenidos en esencia distintos, aunque ambos significantes sean idénticos. Entonces, ¿dónde está la diferencia?

Consiste en una transformación en la mirada. Como si miráramos a través de unas gafas que nos hicieran ver más allá, o más adentro, mientras que sólo nos dejara ver de forma borrosa la cotidianidad de lo socialmente establecido.

¿Qué es lo establecido? Lo que para casi todos es lo "lógico", pensamientos como: 
-"Este tío no me ha dado las gracias, menudo borde, para eso no le digo nada", o...
-"Me sientan fatal sus bromitas, pero mejor no le diré nada y pasaré de él" (eso sí, guardando algún resquemor por dentro, aunque creamos que no está ahí). O incluso...
-"Esto no me lo perdonaré jamás..."

Curiosamente, a pesar de tal acumulación de "basura" para el alma, seguimos creyéndonos nuestra respuesta de "muy bien" ante la pregunta "¿qué tal estás?", pues no nos percatamos de que hemos asimilado como algo normal estos sentimientos negativos que reprochan hacia afuera, pero que en realidad solo dañan por dentro.

El perdón que solemos entender consiste en que esa persona que "tanto daño me ha hecho" nos pida disculpas, y así entonces (a lo mejor) le podamos perdonar. El otro Perdón no entiende de razones, ni de juicios. Va más allá de todo lo impuesto, de todo lo "correcto", de todo lo "normal". Sana cualquier desazón y acepta incondicionalmente. Ama por todo lo alto. Transforma el malestar en liberación. Cambia la vida. Desparrama luz. Y esa luz es nuestra.

Son unas gafas que para nada pintan baratas. A pesar de ello, la pregunta que me hago es... 

...¿Me gustaría saber y atreverme a mirar así?
Si la respuesta es que sí, adelante.



PD: Gracias a Jorge Lomar; el asistir a una charla acerca de su nuevo libro Vivir el perdón me ha recordado que otro mundo es posible; tan sólo hay que empezar por cambiar la forma de mirar.

domingo, 3 de marzo de 2013

Firefly


Hoy nadará por la red un blog más: "Firefly" quiere representar a cada uno de nosotros. Pequeños seres delicados en un mundo en el que, al encontrarse en oscuridad, descubren que algo luce en su interior. 

Quizás nos cueste ver esa luz dentro de nosotros. Tal vez pensemos que no hay ninguna luz, o estamos realmente convencidos de que la hemos experimentado dentro de nosotros. Simplemente te invito a acompañarme y a buscarla conmigo. ¿Te atreves?