jueves, 30 de mayo de 2013

Minimalismo

Hace unos días alguien me enseñó este concepto, aplicable (entre otras cosas) a la música:

"Minimalismo: tendencia a reducir a lo esencial, despojándose de elementos sobrantes."

Buscando más, descubrí que la música de algunas de mis "bandas" favoritas se considera minimalista (Ludovico Einaudi, Sigur Ros, Yann Tiersen, Mike Oldfield...). También me hicieron darme cuenta de que la música que me gusta tocar, y la que más disfruto, es minimalista. Y pensé... ¡qué bonito!

Qué bonito que sea la música sencilla, sin muchos adornos ni complicaciones, la que sea capaz de transmitirme algo tan inabarcable, algo inexplicable. Qué bonito, porque es en la sencillez, en la esencia, donde se encuentra el sentido y el verdadero Ser, escondido y muchas veces sepultado entre tantas cosas que afirmamos que somos. Qué bonito, en definitiva, reconocerme, y reconocerte, en esa sencillez.
Así que para "celebrar" este descubrimiento, os enseñaré lo más nuevo que he encontrado, que creo podría entrar dentro de este estilo minimalista. De las manos (o dedos) de Dan Phillipson. 

Imagine Anything - Dan Phillipson




domingo, 12 de mayo de 2013

Presente

Últimamente estoy agradeciendo enormemente el poder dedicar tiempo para mí, saliendo de casa para dar un paseo por esta estupenda ciudad (personalmente Palencia me encanta).

Son momentos especiales. Por un rato me olvido de los quehaceres cotidianos, y me dedico, simplemente, a observar. A disfrutar de lo que capto por los sentidos. Suelo caminar despacio, mirando hacia arriba a los pájaros, árboles, o a las personas. Es algo que normalmente, por tener que ir a determinado lugar, y pensando en tantas cosas, una tras otra, no logro hacer. Diría que muchos de nosotros no nos fijamos. El caso es que ya es raro ir por la calle fijándote en todo, porque... ¡así te mira la gente cuando te ve! Un amigo se rió de mí un día. "¡Estabas ida!" me dijo. Bueno... ¡depende de lo que sea estar "ido"! Yo consideraría estar ido cuando la cabeza no deja de enviarte pensamientos una y otra vez, sin siquiera darte cuenta. Lo contrario es estar presente. ¡Yo estaba muy presente!

Lo habitual es que cada persona con la que te cruzas vaya pensando en sus cosas. Tantas personas juntas, pero tan distantes a la vez. Todas "idas", cada una por un lado. Cuando salgo a pasear en esa clave de presencia, experimento una sensación totalmente contraria. Una plenitud mayor, un sentimiento de conexión con lo que me rodea. Realmente son momentos especiales, podría decirse de encuentro conmigo misma. Pero no solo eso. También logra formar parte de mí todo lo demás. Desconocidos y patos. El agua que conforma la lluvia o el río. El Sol. ¿Nunca os habéis emocionado mirando un cielo lleno de estrellas?


Parece magia, aunque no lo es. Pero es como el amor. Consigue rellenar huecos que no sabías ni que existían.

Qué bonito, ¿no?