jueves, 20 de octubre de 2016

Las hojas que predijeron vidas cambiantes.

Agradezco los paseos otoñales como cada año. Sus colores siempre son inspiradores, y durante estos días los estoy necesitando especialmente.

La vida va cambiando, y toca renovarse. Como las hojas caducas, que van viendo su final poco a poco. Ellas lo aceptan (al menos yo no las veo quejarse). Se mueven serenamente al son del viento, acogiéndolo según venga.  Me gustaría ser más como esas hojas. Disfrutar del viento con serenidad, adaptándome a lo que venga. Pero caray... ¡cuesta! Imagino que tengo que darme tiempo. La perfección de la naturaleza... ¡es mucha perfección!

Hojas viéndolas venir

En la vida se van tomando decisiones que van complicando un poco más las cosas. Se van adquiriendo responsabilidades, compromisos... y los tiempos para uno no son los que eran. Se echa de menos, quizás, eso: más tiempos para uno, para "cuidarse". Ahora me pregunto, ¿cuánto tiempo de ese realmente es para cuidarse, y cuánto para sobre-cuidarse? Me estoy dando cuenta de que un modo de cuidarme es, además de tener tiempos tranquilos para mí, cuidar y saborear los tiempos que dedico en todo lo demás (lo cual casi llena toda mi agenda). 

Hoy, mismamente, me he encontrado con muchas llamadas de atención hacia este "disfrutar" cada cosa: situaciones y posicionamientos/pensamientos durante el trabajo, conversaciones con personas con las que me encuentro... Lo cierto es que no creo que hoy haya sido un día especial, sino que mi predisposición ha sido la de "encontrarme" con ellas. Diría que siempre hay cosas que disfrutar y saborear. Otra cosa es que estemos dispuestos a hacerlo, que tengamos los ojos abiertos a ello. Llevaba unos días ciega. Por suerte, las cataratas han empezado a curarse ¿milagrosamente? poco a poco (aún le queda).

Esto me preocupa. Vivir sin sentir que estoy disfrutando de verdad aquello que hago es algo que no deseo. Es como perder Vida. No quiero perder la energía ni las ganas por vivir y aportar en la medida en que pueda hacerlo. Respetar eso, también es cuidarme. 

Así que... como conclusión, me digo: 
"Querida, no dejes de dedicarte tiempo, ni dejes de cuidar tus tiempos". Las decisiones se toman por alguna razón. Ahora toca disfrutarlo con pasión.


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